EL “MOTORAZO” UNA PUEBLADA DE MALARGUINOS

1965, el sur, Malargue, Mendoza. Los dueños de todo; los gansos comandados por el ganso mayor Gabrielli, mandan a sacar dos motores que daban chispas de vida al pueblo para llevarlos a sus fincas. Rebelión popular, un ex boxeador acuesta a un policía de un piñazo, una mujer lo sigue con quién llevaba preso a su esposo. Una multitud a los piedrazos contra las fuerzas policiales. El triunfo popular y la vuelta del carro a la capital  sin los motores. Una historia de dignidad y emancipación protagonizada por el pueblo de Malargue. Una investigación para mostrar y un abordaje teórico a continuación del Lic. Sergio Eschler para ampliar la mirada

 Una pueblada de malargüinos

Motorazo (1964): de una expresión inorgánica a movimiento organizado

El abordaje explicativo del fenómeno social denominado Motorazo (1964) lo desarrollaremos  teniendo en cuenta los conceptos  del Sociólogo francés Pierre Bourdieu (1930- 2002). Unos de los conceptos fundamentales que vamos a utilizar es el de campo: entendido como una red de relaciones entre posiciones objetivas que hay en él, nuestro campo será el de la representación política y la acción colectiva, en este espacio de lucha juegan diferentes intereses donde se disputa no solo por el capital económico, sino también por el capital social, cultural y simbólico.

En nuestro campo encontraremos por un lado a los vecinos de Malargüe victimas de una postergación histórica y de la indignación que causo la decisión del Gobierno Provincial de sacarle al departamento una fuente de generación de Energía.  Por otro lado un Estado municipal condicionado e incapaz, a pesar de varios intentos del Sr. López, Presidente del Concejo deliberante de defender una fuente clave para la generación de producción, consumo comodidad de la villa. Esta esferas son dinámicas y heterogéneas, es decir que la conformación de las misma depende de las circunstancias sociopolíticas de la década del sesenta que es nuestro rango temporal dentro de este trabajo.

A partir de ese momento los vecinos de la villa se perfilan como una nueva construcción de poder social de Malargüe, ya que se presentaran como un brazo fundamental para ayudar a combatir al Gobierno Municipal contra el centralismo de la Capital Provincial y la ruptura definitiva, al menos en lo político de los lazos históricos con San Rafael.  Lo que trataremos de debatir y profundizar es si esta participación del colectivo malarguino en la retención del Motor Generador de Energía se debe, a una nueva forma de construcción de ciudadanía o una nueva forma de consumo solamente.

Para ello tendremos en cuenta que un movimiento crece simultáneamente hacia afuera, y sobre todo, desde adentro, profundizando el proceso de construcción desde abajo, es decir desde la raíz y desde adentro, partiendo de la base que no hay transformación posible sino se parte de las transformaciones internas de cada actor social e individual involucrado en el procesos. Esto podemos observarlo en el fenómeno social del Motorazo donde se recrea una forma de tejido social, donde a todos los une la necesidad respondiendo unidos en diferentes escenarios de la villa de Malargüe. Es importante destacar que no fue este hecho (1964) el primero con estas características sociopolíticas , sino como una continuidad de lucha social que comienza con la Comisión Pro Creación del Departamento en 1948, que siguió luego de su Refundación en 1950 con la construcción de un Departamento que estaba todo por hacerse.

La escasa participación del Estado Municipal y la prepotencia del Estado Provincial incentivaron a los vecinos a reconstituir lazos solidarios y formas de organización que permitieron el desarrollo de las acciones colectivas, unidas en un solo objetivo: “que no se lleven de Malargüe el motor generador de Energía Eléctrica.”

 

El sociólogo Pierre Bourdieu va a sugerirnos que la realidad social puede abordarse desde dos miradas diferentes, una objetiva y otra subjetiva, pero que ambas son parciales. Desde el modo de pensamiento objetivo, que rescata las relaciones objetivas que condicionan las prácticas, pero no pueden dar cuenta del sentido vívido de las mismas, ni de la dialéctica que se establece entre lo objetivo y lo subjetivo.-

 

Y por otro lado, el modo de pensamiento subjetivo, aquel que tiene en cuenta el sentido vívido de las prácticas, las percepciones y representaciones de los agentes; lo que ellos piensan y sienten, sin considerar condiciones sociales y económicas que constituyen el fundamento de su experiencia. Para el autor es indispensable que analicemos dialécticamente ambos sentidos si queremos explicar y comprender las prácticas sociales. Para esto debemos aprehender el sentido práctico, captar el sentido del juego social. Desde esta perspectiva la práctica del movimiento fue la siguiente:

 

La convocatoria se realiza de forma desprolija pero efectiva, en pocos minutos la Plaza San Martín se convirtió en centro de la resistencia de los vecinos. Las estrategias no fueron discutidas en Asambleas Permanentes sino que dependió de la inspiración de los diferentes integrantes de la movilización de sureños, donde se destacan las siguientes medidas:

  • Se opta por desinflar las ruedas del carretón para inmovilizarlo y dejarlo estacionado en la Avenida San Martín.

 

  • Se organizan Guardias de vecinos para evitar que el Carretón llegue a la Usina donde funcionaban los motores generadores.

 

  • Para consolidar los reclamos, durante el cuarto día de protesta, decidieron trasladar el Carretón hasta los Campos del Chacay.-

De esta manera pasaron de ser una expresión inorgánica y espontanea de una protesta legítima a construir un movimiento organizado con capacidad de acción política colectiva, pero no en una estructura única y jerárquica, sino con característica que desarrollaremos mas adelante.

 

El análisis del movimiento el Motorazo debe considerar lo sociocultural: la acción y su construcción social. Teniendo en cuenta esto el estudio se realizó bajo dos cuestiones fundamentales: por un lado lo fáctico de la acción, como a lo simbólico de las  la visiones de los participantes. El primer punto esta explicado en los párrafos anteriores, mientras que el segundo lo abordamos de forma  cualitativa teniendo en cuenta los siguientes aspectos: Visita a los escenarios en donde se produjeron las resistencias y entrevistas a los participantes de aquella jornada colectiva.

 

El trabajo de campo se realizó con integrantes del movimiento en la década del sesenta. La mayoría eran jóvenes entusiastas que habían sido criados durante la etapa de emancipación departamental de la década del 50,  tenían el sueño visionario  de seguir construyendo la Villa de Malargüe. En la comparación de los comentarios de las entrevistas a Ciro Maza, Sr. Brega, Osvaldo Alonso, Héctor Lucero y Carim Rasso inferimos las siguientes características del movimiento histórico social de Octubre/ Noviembre de 1964:

 

  1. La ausencia de la autoridad representativa municipal permitió que los vecinos se organizaran en redes flexibles y descentralizadas que funcionaban como un grupo de afinidad y mediante decisiones consensuales, con este nivel de organización la lucha y la resistencia se materializa con prácticas pluralistas, donde la acción de los actores eran prácticamente autónomas.

 

  1. El rasgo fundamental del movimiento fue la apropiación del espacio público, primero las calles de la villa, después la central donde se encontraba el motor y por último la Plaza Principal y la comisaria y el municipio. Esta apropiación del espacio público se presento como eje fundamental para comenzar a organizar la resistencia, en donde se dejo de lado el individualismo y las disputas cotidianas para alinearse detrás del objetivo: “que la villa no pierda fuerza en la generación de energía.”

 

Si tenemos en cuenta que este movimiento atravesó el espacio público  y que se produjo una interacción entre lo cotidiano- privado y lo público es importante destacar que se trata de un replanteo de las relaciones de sociopolíticas de la Villa, porque al construirse una agenda social para proteger los intereses comunes, se recupera una nueva forma de hacer ciudadanía, que en Malargüe va a tener dos momentos claves, La refundación del Departamento, iniciativa de vecinos nucleados en La Comisión Pro Creación (1948) y posteriormente el Malarguazo de 1972, estos antecedentes históricos ponen en evidencia una clara convicción de los vecinos, las acciones colectivas y el sentido de pertenecía para que él lugar que en algún momento les abrió las puertas para vivir, no fuese postergado como la primera mitad del siglo XX.-

 

Siguiendo a John Holloway podemos afirmar que este movimiento social fue una construcción social “desde abajo”  fundamentado desde lo que él autor  denomina “poder hacer”. Esta idea es entendida como un poder social que el resultante es fruto del actuar colectivo. En el Motorazo este concepto se vio reflejado en la heterogeneidad de los actores que participaron, esta dado porque actuaron “todos” sin distinción de ningún tipo,  esa participación directa e los vecinos permitió una nueva manera de relacionarse con el Estado municipal y provincial para atender problemas concretos. Esto se ve inmediatamente materializado con la Fundación en Mayo de 1965 de la Radio L. V. 19, en donde el Estado Municipal atendiendo una necesidad de los vecinos, aporta y brinda las herramientas para poner en funcionamiento una radio local, triangulando necesidades de servicio de información cotidiana y local, cohesión social y rol activo del estado local.

 

Las maneras de construcción sociopolíticas de Malargüe durante la década del sesenta se enmarcan dentro de un modelo de “democracia participativa ciudadana”. Esta idea toma vital fuerza y valoración, ya que el contexto político de la época era el de la interrupción de la democracia mediante golpes de Estados y proscripciones partidarias, restringiendo los procesos de participación y canales institucionales.

 

En las conclusiones quería destacar dos aspectos que se desprenden del análisis de los documentos y entrevistas orales leídas y estudiadas respectivas:

 

    1. Que el grupo de actores sociales que llevo acabo el Movimiento tenía un objetivo claro,  pero el motor que los llevo a movilizarse fue un alto nivel emocional con una alto nivel de indignación, es de ahí que se puede pensar al grupo, sin estructuras orgánicas preconcebidas. Manifestando un profundo malestar por la decisión del gobierno provincial generando un sentimiento de apatía para el mismo, resistiendo a ser postergados nuevamente.-

 

  1. Destacar el carácter simbólico de la práctica del colectivo, en donde habilito al espacio público como lugar de protesta y reunión en actos escolares y fiestas patrias del pueblo malarguino, en donde hasta la actualidad la Plaza General San Martin es el eje social donde se congregan todas las instancias populares y políticas del Departamento.

 

Bibliografía

 

  • Holloway, John; 2002; Cambiar el Mundo sin tomar el poder, El significado de la revolución Hoy; Editado por la Universidad de Puebla, México y Revista Herramienta.
  • Bourdieu, Pierre; 2003, Campo de Poder, Campo Intelectual; Grupo editor Monistressor, Buenos Aires, Argentina.-
  • Bourdieu, Pierre; 2008; Una Invitación a la Sociología Reflexiva, Biblioteca Siglo Veintiuno, Buenos Aires, Argentina.-
  • Ferrero, Coronel, Marchini, Schmidt; 2012; Los Nuevos Actores Sociales en Cuadernillo de Cuestiones Sociologías, Económicas y Políticas de la Universidad Tres de Febrero Buenos Aires Argentina.-
  • Gorz, André; 1999, Salir de la Sociedad Salarial, Germania, S.G.S.L, Comisiones Obreras Alzira.-

 Para ampliar la información, en Decálogo de historias de una Villa sureña, Malargüe en el siglo XIX y XX. en https://wp.me/P8xB9z-EI

Gracias por dejar tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.