CONTINUACION DE BETINA

La semana pasada Marcelo Padilla nos dejaba Betina, pero solo la primera parte. Este amor en letras sigue aquí, sigue …

Continuación de Betina:

/ es de tierra Betina el camino es de tierra con piedritas polvo no ha llovido en nuestra cuadra hace 43 años las paladas en el fondo de tu casa el pozo en la cuneta cazando gusarapos en un frasco de mermelada rozo tus dedos en la siesta/ el campito es un huracán de tierra el amor y el destierro un secuestro arrebatado vimos las pestañas caerles a doña coca la curandera para el mal de ojos con la corbata y el rezo Betina, me daba miedo esa corbata víbora en mi pecho víbora en mi cuello ahorcado así Betina esperando el chifle para cargar las plantas los muebles las camas los colchones la ropa los juguetes la bici el almacencito destartalado los pibes parados ahí en silencio solo mirando Betina esa despedida ese final pergeñado toda la calle sumergida en la bola de polvo ey! Betina no te vi en esa fila no podías no quisiste verte allí en el morbo hiciste bien en desaparecer con las muñecas y esconderte en el fondo de tu casa morir es eso hacerlo bien desaparecer evitando desaparecer entre los zapallos de tu fondo puedo entenderlo Betina sí, claro que puedo quemo el “Facundo” y “Recuerdos de Provincia” mientras el camión se llena con los trastos ey! Betina camino por la casa vacía y mugrienta ahora no ha quedado nada para llevarnos en cada habitación suenan las voces y los gritos la sumisión la obediencia al pacto de silencio familiar sometido es verano en ese invierno orgía de estaciones precisas/ el tren está lejos el camión a tope por la mudanza el pomelo el limonero el naranjo los zapallos las sandías las gallinas alimento en mi patio con uvas en la boca, tu boca y la mía, baboseándonos con los granos ey! Betina esa mariposa no quiere volar está posando para nosotros con las alas pegoteadas con miel dormida está entregada está para las yemas está despacio porque se deshacen Betina! despacio porque me voy Betina! ha arrancado el camión con los muebles y las plantas es la hora de la abuela para otra mudanza despiadada la abuela con ojos apachangados rojizos como si un palito hubiese estado allí molestándole en ellos pero ahora sé que fueron lágrimas a solas en su patio de frutales la casita las casitas y las chapas con nylon en la Villa Jiné, los pibes del desafío que usaban las camisetas viejas con una franja de plástico atada “no vayan para allá que se hace oscuro el día” decían en el barrio, “no vayan a la villa con los villeros”, temerosas decían en el barrio las mujeres mandadas por sus maridos hipócritas debe ser el viento Betina el viento que remueve el polvo y los recuerdos de ella que no contó más que a retazos sus reproches al viejo que pasaba con la ginebra en el caballo pensé en buscarte Betina ir a tu casa para decirte chau no recuerdo bien en qué demoré ese tiempo de la carga de macetas al camión. ah, era un Bedford con chapones rojos, acabo de verlo en una alucinación: el camión parado ahí haciendo siluetas por refracción para insinuarse nomás miraba el piso la calle la tierra el cemento de la vereda miraba con el cuello descolocado y caído contando hormigas negras entrando en su hoyo No recuerdo bien si me vine entre las cosas escondido con mis hermanos entre lámparas y colchones no sé, no lo recuerdo bien Betina no recuerdo bien mi nombre Betina, no sé de dónde vengo no sé ni conozco Betina más que a los vivos que rodean el pacto de silencio no sé si todos lo sabían no sé… vos lo sabías?

mp/

foto de ojos de muñeoco

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