¿LA TRAGEDIA DEL CHACAY O TRES PROYECTOS DE NACIÓN EN DISPUTA?

Foto CV 2015
Lic. Sergio Eschler

En una extensa charla con el licenciado Sergio Eschler, historiador sanrafaelino -mendocino-, palabrasalborde.com, recorrió la historia de un hecho trágico en la Mendoza del siglo XIX, el asesinato en Malargüe del gobernador José Rege Corvalán y su comitiva, entre los que se encontraba Juan Agustín Maza, congresal mendocino en la declaración de la Independencia de 1816.

Este hecho de sangre ha sido denominado la “Tragedia del Chacay” recurriremos a tópicos y reflexiones para poder abordar este hecho como algo más que una simple tragedia; contextualizarlo y encontrar,en el uso historiográfico del mismo,algunas causas a las que Sergio denomina: “cortes territoriales” que, en Mendoza por caso, convirtieron a Malargüe en una región postergada en el desarrollo regional y acentuaron las desigualdades entre el norte y sur mendocino.

Entonces, la pregunta que nos va a guiar es ¿fue una tragedia? o ¿este nombre es un artilugio o construcción narrativa que sirvió para justificar discursos posteriores?

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CONTEXTO

La Tragedia del Chacay está inserta en el núcleo temporal que va desde la revolución de mayo de 1810 hasta el avance unitario de fines de la década de 1820-1830. Antes de mayo de 1810 se evidenciaban dos focos de conflicto: uno, abocado al combate con los imperios internacionales, con la intención de cortar la relación metrópoli-colonia con España; y otro hacia adentro el de Buenos Aires con las provincias. La Primera Junta porteña tiene adhesiones y rechazos el 25 de mayo de 1810, pero ni la Junta Grande, la Asamblea del año XIII ni el Congreso de 1916 podrán encauzar ese conflicto interno.

En febrero de 1820 y, como consecuencia del triunfo de la Liga de los pueblos libres del sur, encabezada por Artigas, sobre el centralismo porteño en la batalla de Cepeda, las Provincias Unidas se organizarán en torno a la emergencia de los caudillos provinciales y los unitarios se refugiarán en Buenos Aires con Martín Rodríguez y Bernardino Rivadavia como promotores de un proyecto de nación, que tiene como matriz fundamental que la burguesía portuaria sea una aliada de Inglaterra, al estilo de un pacto neo-colonial posterior a romper con España, según dice el historiador Halperin Dongui. Este modelo tendrá destinado para las provincias un lugar de sometimiento. En el Congreso General Constituyente de 1824, en medio de esta disputa, surgirá el Partido Federal con dos figuras prominentes en su seno: uno es el coronel Manuel Dorrego y el otro es uno de los protagonistas de nuestra historia, Juan Rege Corvalán, un mendocino nacido en tiempos coloniales en la elite mendocina. Los temas de ese Congreso de las Provincias Unidas serán la organización nacional y la guerra con Brasil, y estos dos caudillos se destacarán por su oposición sistemática al proyecto centralista y unitario que proponía la capitalización de Buenos Aires y la ley de presidencia, que fortalecían más a Buenos Aires frente al interior en torno al manejo del puerto. Este proceso es presentado como “la anarquía del año XX”, pero no es así, lo que había era un orden federal, los caudillos estaban legitimados. Las alianzas de paz, los tratados comerciales y militares entre las provincias, configuraban una organización incipiente. Es en este Congreso donde se ven los dos proyectos de país enfrentados y a partir de ahí comienza una disputa.

Al terminar la guerra militar con Brasil, con el triunfo militar y derrota diplomática -ya que se entregó la Banda Oriental (Uruguay)- , renuncia Rivadavia y asume Dorrego quien intentará ejercer el poder federal; esto desembocará en una etapa funesta donde todos los gobernadores federales caerán asesinados o en batalla: Dorrego, Facundo Quiroga, Bustos, Corvalán, etc.

LOS HECHOS EN PLENO DESARROLLO

Yaencuadrada históricamente la tragedia del Chacay, estamos en Mendoza en 1929. El general Paz ha vencido en Córdoba al caudillo Bustos y encabeza la Liga del Interior Unitaria; una contradicción en sí misma, donde revistan generales como: Lavalle (asesino de Dorrego) y Videla Castillo. Luego de la emboscada donde muere Manuel Dorrego, Juan Rege Corvalán -gobernador de Mendoza desde 1926-, sabe que su suerte está echada, el general Videla Castillo (otro mendocino) avanza sobre Mendoza y lo derrocará. Corvalán logra triunfar en la batalla del Pilar (actualmente zona de Godoy Cruz, barrio Batalla del Pilar), pero será transitorio el éxito. En abril de 1930, los unitarios toman Mendoza al mando del general José Videla Castillo, y el gobernador José Rege Corvalán (que estaba fuera de la provincia) delega el poder en Pedro Molina y se retira hacia el sur junto a una comitiva donde revistaban entre otros Juan Agustín Maza, otrora congresal de Mendoza en la declaración de la independencia de 1816 y el hermano del Fray Félix Aldao, José Aldao.

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Juan Rege Corvalan

Antes de seguir, retrocedemos unos meses el reloj y contaremos un hecho que comenzará a esclarecer la presencia de un tercer proyecto político que existía en Mendoza: Los pueblos originarios del sur que se habían unido a los hermanos Pincheira,  realistas que habían quedado en la retaguardia de la derrota imperial a mano de San Martín y O´Higgins. Esta alianza era poderosa y habían logrado, tras varias incursiones armadas,  la firma el 15 de julio del Tratado del Carrizal con el Gobernador Corvalán. Allí se establecía la paz  y el gobierno prometía recursos, financiamiento de la época y alimentos para los pueblos del sur, y esto no fue cumplido por Corvalán. Este hecho debe ser recordado a la luz de los acontecimientos posteriores.

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Juan Agustin Maza, heroe de la gesta sanmartiniana

Así es como terminando  el verano mendocino, en abril de 1830 marcha la comitiva federal hacia el sur. EL objetivo es concertar, con las fuerzas de los hermanos Pincheira y sus aliados originarios, la reconquista de Mendoza para las lunas de mayo. Mientras,  Videla Castillo ha convocado a un Cabildo Abierto en Mendoza, institución colonial por excelencia, donde entre otros revista Tomás Godoy Cruz. Un grupo al mando de José Aldao se queda en retaguardia en el Río Salado y la comitiva oficial avanza hacia el sur a iniciar el diálogo, y comienzan a acordar que en la luna de mayo todos juntos, Federales y originarios,  recuperaran Mendoza.


“Que era Malargüe y San Rafael en esa época?

San Rafael era el fuerte y Malargüe una gran extensión donde vivían los pueblos originarios , el estado nacional no había llegado y el gobierno provincial solo a través de  tratados . Era una tierra dominada por los pueblos originarios Pehuenches , Mapuches y algunos Puelches que conformaban una nación originaria, una confederación que para entenderla como un proyecto como decíamos antes y sus medios de vida era tráfico de animales de un lado al otro de la cordillera y esto era un negocio tremendo. Por eso es que el vocablo Malargüe significa lugar de corrales o de bardas rocosas, cortadas de forma abrupta, al costado del río, que es donde descansan los animales, comen y se produce el mantenimiento del ganado en sus trabajos veterinarios. No eran la barbarie ni vándalos que no tenían trascendencia alguna como sostienen algunos historiadores, sino que eran un proyecto social de desarrollo.”


En este momento, llega a Malargüe un tal Jacinto Godoy, lenguaraz y hablador que se lo conocía por ser casi un espía de Videla Castillo. Ya están todos los actores en escena, es casi una puesta en escena  de una tragedia. Las negociaciones se enredan, se complican y demoran y en eso sucede un hecho vandálico. Un robo de animales y pertrechos que sufre la comitiva del ex gobernador. Están en los campos del Chacay, en los primeros días de junio de 1830. Al otro día del robo, reciben una invitación de los originarios para desagraviar el robo con “satisfacciones” y seguir organizando la alianza. Hay un gran debate en la comitiva, algunos desconfían, otros ven la última posibilidad. Sinteticemos que su posición era bastante precaria: despojados del poder, en medio del campo de poblaciones originarias que habían sido defraudados por ellos mismos meses atrás con el incumplimiento del Tratado del Carrizal de fines de la década del 20; y a las cuales deben convencer de hacer una alianza militar, y que la noche anterior han robado su campamento..

Finalmente el encuentro se produce y lo que se relata, es que la idea era pasar revista o contar las unidades con las que se contaba para recuperar Mendoza. Llegan al lugar pactado, esta treintena de hombres aristocráticos blancos que poco tenían que ver con el entorno. Los pueblos originarios están formados en fila. Entre ellos hay nombres importantes: Neculmán, Londeau, Coleto y EI Mulato; son jefes de grupos que revistan con los hermanos Pincheira; hay intrigas e internas entre ellos, también están los ex Toqui (una importante comunidad de años atrás en la zona, cuyo jefe había muerto). La composición es bastante heterogénea. Los Pincheira no están en el lugar, sólo un delegado de ellos, el Capitanejo Hermosilla. Empieza José Aldao a contar las fuerzas de los indios, avanza el conteo y suena un poderoso grito. Es una señal. El círculo se comienza a cerrar, reina el desconcierto en la comitiva Federal que ve cómo los rodean con lanzas y avanzando, los gritos de guerra de los pueblos originarios ambientan el momento.  El degüello y los lanzazos terminaran con el gobernador y su grupo de notables. Una auténtica carnicería, una matanza en todos sus términos. Es el 11 de Junio de 1830.

Solo un pequeño grupo de la retaguardia alcanza a escapar,  no hay certezas hacia donde,  algunos dicen para Chile, otros para San Rafael. El que sí se sabe que hizo fue Jacinto Godoy, el lenguaraz que corre a Mendoza y cuenta todo. Sobre él recaerán posteriormente fuertes sospechas como el ideólogo de la tragedia. Una vez que la noticia llega a la capital al norte, Videla Castillo emite una proclama donde dice que murió el salvajismo, los Federales, aquellos que iban a acechar con violencia a la provincia y provocar muchas muertes.

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Prontamente cambian las cosas, se produce el Pacto Federal, se consolida Juan Manuel de Rosas y Videla Castillo se va hacia Sucre en Bolivia, morirá en depresión.  En 1831, una comitiva al mando de Félix Aldao  va al sur y recupera algunos cuerpos, los traen a la catedral y allí se les hace un homenaje  a los mártires del Chacay, en la lápida donde los ponen se habla de la Patria inclusive, todo esto bajo la aprobación y la satisfacción de Rosas.

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Arroyo El Chacay, Malargue Mendoza

CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Los hechos sociales son multicausales y generan consecuencias que dependerán también del uso que de ellos hagan quienes los cuenten. Gabriel Jofré, referente de la comunidad Mapuche Malalweche[1], gran historiador de Malargüe, en su estudio sobre este tema se pregunta si la tragedia del Chacay no es la justificación de todos los discursos anexionistas que se produjeron después en la provincia de Mendoza. Al denominarlo como una tragedia y encabezada por originarios, el sur quedó como improductivo, bárbaro y como un blanco para cualquier embestida por parte del norte. Tras un breve período de paz, sobrevendrá una época de tremenda crueldad desde el Estado nacional y provincial sobre el sur mendocino. De hecho una de las columnas fundará en la zona de la tragedia el Fuerte San Martín porque allí vivían los autores de la tragedia. Tanto será el sometimiento en 1902 en el sur mendocino, que el gobierno central de Buenos Aires junto a la elite bodeguera del norte mendocino, decide hipotecar y vender las tierras contiguas al río Colorado para poder obtener un préstamo que financie la revolución vitivinícola en el norte.

Por eso es que los malarguinos sostienen que hay que entender lo que pasó en torno a la tragedia del Chacay como producto de una guerra intrínseca entre la elite criolla blanca provincial, y que al denominar como tragedia -la muerte de 30 blancos en el sur-, justifica cualquier embestida y anexión del sur provincial.

Lo que muestra el hecho son las fuerzas centrífugas que se activaron a partir de la Revolución de Mayo. Posteriormente, la invisibilización y barbarización del sur mendocino fue fogoneada por la denominación de “tragedia”. Esto continúa en el tiempo, en 1980, la elite intelectual de Mendoza, en el marco de los 180 años de la tragedia, saca conclusiones de la campaña del desierto y barbarización del sur, reivindicando el concepto de tragedia. Todo esto es una construcción narrativa que no es inocente. Es el proyecto de país que vendría después. Era el despojo de los originarios y de lugares de interior; además hay que entender que no sólo era el Estado nacional sino las elites provinciales. Se habla de Julio A. Roca, pero están los Videla Castillo y los Godoy Cruz, que cumplieron un rol importante en el despojo.

Este es un hecho apasionante y manipulado por las construcciones de poder. Pondrá tres proyectos de nación en disputa, es lo que hay que visibilizar. Al esconder esto, el término “masacre” hará entender a nuestros pueblos originarios como el otro y la barbarie. La idea que se instala es que la elite aristocrática pulcra, blanca y representante de los intereses de la provincia de Mendoza, fue asesinada por los barbaros. En realidad, los pueblos originarios participaban en la vida de la provincia de Mendoza y tenían otro proyecto de nación. El dispositivo que justificó el dominio de los originarios está sustentado en la denominación de Tragedia del Chacay.

Todo esto conspiró contra el desarrollo del sur y en especial, de la frontera sur mendocina. Este pueblo, en su primera fundación del 30 de abril de 1877, se armó para darle las tierras a Rufino Ortega y que nunca más haya un pueblo originario. Por ejemplo, en la villa sureña hay un molino histórico que data de 1884 donde trabajaban 200 originarios bajo el sistema de servidumbre feudal derogado en 1813, supuestamente. La crueldad, el sometimiento y la invizibilización fueron justificados por la tragedia del Chacay y perfilará a la villa sureña como esquema feudal hasta bien entrado el siglo 20; no tuvo desarrollo, la única inmigración fue la de Chile. Como será de estigmatizado y olvidado este pueblo que el último censo de 2010 arrojó el número de 26.650 habitantes en una extensión de 41.000 km2 de extensión . En definitiva, estos proyectos de nación que triunfaron fueron haciendo cortes territoriales, cortes sociales. Por eso la “tragedia del Chacay” es un nudo fundamental para entender el por qué y el cómo ha sido esta disputa entre el norte y el sur y dónde triunfó el proyecto de la elite bodeguera del norte aprovechando los fondos del Estado nacional durante las campañas al Desierto. Malarge ha sido el vagón de cola de una provincia que pensó mucho en su metrópoli urbana capital..

 

 


Fuentes :

  • Morales Sosa, Narciso; Historia de un pueblo: la villa vieja,San Rafael, Mza. : Museo de Historia Natural de San Rafael, Argentina, 1979.
  • Crónica del diario eco de los andes de la época.

[1] Jofre Gabriel, Tragedia del Chacay, después del olvido, aportes para el estudio del proceso de construcción de la historia de Malahue, la frontera sur mendocina , 1820-1840.

2 comentarios sobre “¿LA TRAGEDIA DEL CHACAY O TRES PROYECTOS DE NACIÓN EN DISPUTA?

  • el 25 julio, 2017 a las 1:18 pm
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    Gran historiador orgullosa d tenerlo en nuestra provincia ;felicitaciones por el amor la dedicación y la perseverancia para dar a conocer la realidad d nuestra historia

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  • el 27 julio, 2017 a las 8:42 am
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    Excelente tu aporte. Felicitaciones.

    Respuesta

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